“Saber Vivir, es Hacer lo mejor que podemos con lo que tenemos en el momento en el que estamos». Alejandro Jodorowsky.
Cuando se pierde la Ilusión se enferma el alma, la mente y el cuerpo. Este es el principal motivo de hacernos mayores y enfermar…, antes de tiempo.
Perdemos el Ser para sólo Estar…, sin motivación y con la recurrida frase: «Esto es lo que hay», con una actitud de un conformismo irreal con la cual queremos convencernos y convencer a los demás cuando la nostalgia de tiempos pasados y las creencias en unos valores vividos y aprendidos dejan de estar presentes en nuestra Vida.
¿Cómo volver a renacer la Ilusión perdida?
Nace esta continúa reflexión desde la experiencia como Terapeuta Holístico y del sentir del día a día al ver cómo estamos, somos y nos convertimos en muertos vivientes, subsistiendo en vez de viviendo, cuando verdaderamente hemos nacido para morir…, pero no para vivir muriendo.
Las circunstancias existentes a todos los niveles, personales, familiares, sociales y laborales y tras la pandemia del Covid…, ya nada es como era. Nos apartaron del «abrazo» y del contacto tan necesario que ahora parece que podemos vivir sin él…, nos hemos convertido en siervos dependientes únicamente de nuestro propio ombligo, del egoísmo en primer grado…, del Amor aparente y del que yo soy el primero y lo único importante, creando núcleos unidireccionales y alianzas que sólo cubren necesidades, pero eso sí, alimentando nuestra autoestima a base de almacenar “likes” y «amigos» no existentes, buscando citas que ya desde un principio crean desconfianza, postureando de cómo estamos, qué comemos y cómo bailamos, de frases célebres y profundas que quedan muy bien pero que en la calle no se ven. En fin, Todo queda resumido en: «Yo en mi casa y Dios en la de todos». Gracias a Él quedan claras excepciones y esta polarización de los hechos es sólo una reflexión más. Reflexión en la que sigo haciendo énfasis y denunciando que en estos tiempos nos sobra casi de todo y nos falta lo más importante: Amor y Fe.
«Si el diablo conociera el Amor, el diablo no existiría»
No nos podemos quedar parados e inertes ante una situación social carente de principios y llena de «necesidades» y “dependencias”. Hay que modelar y adaptar nuestros Valores y Creencias si de Verdad queremos Cambiar y colateralmente hacer que Todo cambie.
Hay que Hacer que las cosas pasen, si no las cosas pasarán de ti y tú creerás que siempre estamos igual. Hay que seguir soñando y recuperando la Ilusión perdida, ya no sólo por nosotros mismos sino por el mundo que dejamos.
Cómo dice mi amigo Luis de @tierrapaz y es obviamente lógico: en las manos de los niños está el futuro y la protección de la Vida, de la Naturaleza, de la Felicidad y la Libertad.
No los hagamos esclavos de nuestra necedad.
Esta cavilación introspectiva, que a lo mejor a ti te suena y en la que puedes encontrar infinitas similitudes, se acentúa tras mi última vivencia personal en un hospital público de Zaragoza como pinche de cocina, entre otros menesteres. Si, leíste bien y aunque te pueda parecer mentira, aquí he estado pasando parte de este tórrido verano. Nunca se me cayeron los anillos y la necesidad del momento así lo requería. Había que hacerlo manteniendo todo lo demás…, agradecido de que me llamarán para cubrir vacaciones y la oportunidad de llenarme de nuevas experiencias…, y quién sabe dónde me puede llevar esta nueva etapa.
Esta situación se ha convertido en una sustanciosa pericia, agridulce como tantas otras y con un gran aprendizaje por cumplir.
Dulce, porque te encuentras con personas maravillosas que te ayudan, te enseñan y te hacen sentirte uno más, aceptando tu reciente estreno.
Agria, porque el caldo de cultivo que envuelve el ambiente sólo se sostiene por el agradecimiento de poder tener un trabajo para cubrir la necesidad, pero en la mayoría de los casos sin una actitud de realización personal. Todo ello se agrava con el desagravio y la falta de respeto de aquellos que se olvidan de que fueron y son «aprendices».
Otro aspecto a considerar es la ausencia de un protocolo y normativa de los puestos asignados…, porque el veterano cree que sabe cuánto todavía le queda por aprender y el novato por miedo a equivocarse se deja llevar por las indicaciones recibidas por muchas respuestas sin llegar a saber lo que es correcto en las funciones a realizar. «Uno por otro y la casa sin barrer»
Y como siempre…, habrá niños a quien culpar del error, exigiéndole una experiencia que todavía no tienen y creando un miedo y una inestabilidad permanente.
¡¡¡Ah …, se me olvidaba!!! ¿Te acuerdas cuando estábamos en el colegio y había más de un “pelotas” que iba con cuentos a la profesora para “ganar puntos” …? ¡¡¡Pues he de decirte que cuando nos hacemos “mayores” eso perdura y se acrecienta!!!
A parte de estas «nimiedades» lo más importante es saber y reconocer el aprendizaje a realizar desde el crecimiento personal que consiste en «Aceptar el sistema sin perder la Identidad».
Cuando eres autónomo y terapeuta y te cuentan y ves que esto es así en casi todas las empresas y que he tenido el «privilegio» de vivirlo nuevamente en primera persona me da mucho coraje y muchísima tristeza que hayamos llegado a esta situación en la que nos hemos convertido en «burros con anteojeras sin llegar a ver con amplitud el camino a recorrer y que parece que lo único importante sea saciar el propio ombligo, colmado de miedos e inseguridades que no nos permiten llenarnos de Ilusión y falta de realización.
Creo a mi entender y bajo mi percepción que esto es el fruto de la falta de Seguridad y Confianza de la sociedad que hemos creado, de la incompetencia de aquellos que dirigen, convirtiendo el mercado laboral en un zoco, un rastrillo de temporada, con remuneraciones insuficientes, temporales y caducas, a la que se suma la dejadez de un pueblo que aun siendo gente trabajadora y noble ha dejado perder lo que en años anteriores se había construido. Pero no es cuestión de llenarnos de nostalgias…, la vida y el mundo se mueven cíclicamente y hubo etapas mejores y etapas que mejor olvidar.
Tenemos que centrarnos en lo que cada uno pueda mejorar. En nuestros pequeños y cercanos mundos donde podamos influir, donde podamos volver a sembrar los Valores que deseemos tener y practicar. No merece la pena contagiarse de un mundo que tan poco vale, pero hay que llenar nuestro presente para crear un futuro lleno de Ilusión y Confianza.
Para aprender construyendo no tenemos que hacer lo que los demás hacen…, porque si no nos convertimos en aquello que criticamos.
Tenemos que marcar la diferencia con valor y auténtica dedicación. Abanderando siempre la actitud de que, por mí, no va a quedar…
Todos los que me conocen saben de mi vocación y de mi sentir espiritual…, sin considerarme un católico por excelencia y fuera de toda confabulación en la ostentación de la «Verdad» y del poder envenenado que ello engendra. Pero viene a mi mente esa oración Franciscana por la Paz y que tantas veces he rezado y leído en las Iniciaciones que he realizado.
¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!
Que allí donde haya odio, ponga yo amor;
donde haya ofensa, ponga yo perdón;
donde haya discordia, ponga yo unión;
donde haya error, ponga yo verdad;
donde haya duda, ponga yo fe;
donde haya desesperación, ponga yo esperanza;
donde haya tinieblas, ponga yo luz;
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
¡Oh, Maestro!, que no busque yo tanto
ser consolado como consolar;
ser comprendido, como comprender;
ser amado, como amar.
Porque dando es como se recibe;
olvidando, como se encuentra;
perdonando, como se es perdonado;
muriendo, como se resucita a la vida eterna.
Amén.
¡¡¡Bendiciones para Todos!!!
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