Te voy a razonar y argumentar que transformando tres Actos en tu Vida puedes alcanzar la serenidad. Solo hay tres condiciones:
• Que reconozcas tu inestabilidad.
Que sin mentirte tengas la Intención y Necesidad de renovar costumbres tóxicas que boicotean tu mente sin juzgarte.
• Y que seas constante en la práctica que asimilarás.

Para conseguir el equilibrio personal, mental, emocional y social, creo que lo primero que deberíamos aprender es a modificar las percepciones y creencias que tenemos y mantenemos con el mundo que nos rodea. Un libro de gran ayuda que te aconsejo para asimilar con conciencia los “Actos” que vamos a encaminar es: «Los cuatro acuerdos» de Don Miguel Ángel Ruiz que desarrolla los consejos que encierra la sabiduría Tolteca y que con tanto acierto describe y analiza Don Miguel en su libro. Este libro se convierte en una lectura imprescindible para lograr la felicidad con nosotros mismos y la armonía con nuestras circunstancias. Siendo honestos, íntegros, tolerantes y respetuosos con nosotros mismos y comprometiéndonos con ello para lograr una Salud mental y plena.

• Primer acto: «No supongas»

no supongas

Aunque algún acuerdo puede ser similar en su esencia; como profesional me voy atrever a dar mi punto de vista, matizar y puntualizar algunos aspectos y añadir algún “Acto” a considerar.
Empezaremos por uno de los cánceres que más nos aleja de la realidad y nos hace perder la Salud mental y emocional y el contacto con los demás.
Ten en cuenta, como ya habrás experimentado, que lo que crea la mente sin una evidencia clara, sin una respuesta a tu sentir o a tu pensar, se convierte en una película de miedo llena de fantasmas, ansiedades y frustraciones que amenazan tu equilibrio y te alejan de la realidad.

La mente recrea y da una supuesta solución, obtenida de los antecedentes que guarda en ese archivo lleno de experiencias ya vividas desde una percepción subjetiva y con deficiencia de importantes detalles y sobre todo llena de nuestra Razón, razón que nos esclaviza y que desde el ego más profundo solo puede caber nuestra verdad y nada más. Cuando suponemos, nos encerramos en nuestra “verdad” y argumentamos las deficiencias de los demás con el desatino que ello conlleva en las determinaciones a tomar, nos llenamos de un poder y de una sensación frustrante en que tiramos balones fuera y no tomamos nuestra responsabilidad, olvidándonos sin atender el aprendizaje que nos ofrece esa oportunidad…, y así pasamos a ser una “víctima” más. Curiosamente a la vez, nos convertimos en “héroes” valerosos y sin mancha, enalteciendo la bandera de unos valores llenos de una realidad relativa y personal sin llegarnos a poner en la piel de los demás.

Pobres de nosotros que basándonos en una presunta mentira nos hacemos un daño marginal que nos separa de lo que verdaderamente nos gustaría tener y alcanzar.
Tal vez deberíamos de buscar un estado de conciliación interna y externa que nos permitiera dejar de mantener a los demás en nuestro punto de mira y dejáramos de ser cazadores de “fakes news”.
La crítica y la envidia son dos buenas consejeras que nos apartan del conocimiento del saber y del porqué de la situación enfrentada. Nos invitan a tener el atrevimiento y la osadía de estar totalmente convencidos de lo que piensan, sienten y perciben nuestros adversarios…, cuando muchas veces ni nosotros mismos sabemos determinar y nos seguimos equivocando como aprendices de la vida que somos.
Una dosis de Humildad y un deseo de entender y comprender a los demás no nos vendría mal.

Aunque a veces duela…, nuestras necedades, debilidades, inseguridades y miedos se encuentran en el espejo que nos muestra nuestra comunidad. Somos parte de un mismo mal en busca de la Verdad.

Como apunte final, otro gran error que sobre todo cometen los “evolucionados” es confundir la suposición con la Intuición. La primera normalmente nos lleva a la puerta del infierno, la segunda nos lleva por un camino más certero y nos puede acercar a la verdad, ya que la Intuición no tiene razón, es un impulso del Corazón.

Sugerencias:

«Sí de verdad quieres Saber, atrévete a preguntar. Nunca hay pregunta sin respuesta”

“La Intención de conciliar es el primer paso a dar, pero no te olvides que para avanzar alguna Acción hay que tomar”

“La razón, es una navaja de doble filo…, lo que hoy puede ser razón, mañana se puede convertir en tu condena. La razón de hoy se debe de convertir en una reflexión y no en una condición perpetua, ya que todos evolucionamos y la razón de hoy, mañana a lo mejor no cuenta”

 

• Segundo acto: «No te tomes nada de forma personal»

no te tomes nada personal

Mal vamos si nos creemos que lo que dicen y hacen los demás siempre va por nosotros y nos sentimos dañados y ofendidos por el poder que nosotros mismos les hemos dado, matiz importante que desarrollaremos más adelante.

Convertimos esta susceptibilidad en una creencia limitante que nos hace sufrir innecesariamente…, porque de nuevo volvemos a «suponer» sin tener una evidencia clara con la que podamos deducir que lo que se está diciendo o haciendo es un perjuicio inminente.

Con cuantos juegos se divierte, se entretiene y engendra nuestra mente.

Lo curioso es que cuando esa suposición es “negativa”, en la mayoría de los casos nos la creemos, la empoderamos y nos ofendemos. Y cuando puede ser “positiva”, nos cuesta admitirla e incluso a veces la rechazamos no vaya a ser que esa adulación tenga algún interés escondido con el que quieran aprovecharse en algún sentido de nuestra persona.

Al pensar negativamente alimentamos ese arte de sentirnos nuevamente «víctimas», pudiendo llegar a tomar una Actitud y Comportamiento encaminado al «chantaje emocional» y con el ansia de una venganza humana o divina.
Infelices de nosotros si de esas emociones nos llenamos…, acumular victimismo y queja hacen que el corazón y nuestra mente se quiebren, llenándose de frustración, depresión, autoengaño y falta de autoestima.

Sumergidos en la susceptibilidad y con una piel tan fina nos convertimos en promotores de nuestro propio dolor, engendrando y alimentando el desagravio y la supuesta compensación. Esa es una actitud indecorosa con nosotros mismos porque no nos queremos y no nos damos el respeto y la valía suficiente. Tenemos que dejar de pensar y creer que somos el blanco y la diana de todas las flechas que surcan el cielo. Y solo se debería dar “poder” a las palabras, pensamientos y emociones de aquellas personas en la que tengamos una confianza plena y que tengan un amplio conocimiento de nuestro Ser.

Con ello, con todo, y en todos los casos sugiero como solución la Comunicación y la Manifestación de ese sentir que está arraigado bajo nuestra percepción…, abriendo nuestra mente hacia una negociación asertiva o afectiva, si en su caso lo requiere y a un nivel de comprensión que nos libere de pensamientos incrédulos y críticos que no harían más que entorpecer nuestra intención de Solucionar.
El objetivo principal ha de ser: “El de Limpiar nuestra mente para Sanar”

Para ir concluyendo, queda claro que eso de sentirse el ombligo del Mundo no nos va a ayudar a conseguir la Felicidad y nos va a aislar de todo lo que verdaderamente importa. Siempre habrá alguien que nos ría las gracias y nos dé la razón, pero en nuestro foro interno habrá un dolor que no nos permitirá avanzar y nos separará de la Verdad. Por desgracia no pasa nada…, solo que nos habremos mentido una vez más.

Yo opino que: “Si la Razón no te hace feliz, véndela”

Como decía hace cuatro líneas y vuelvo a reiterar, para encontrar la serenidad, lo primero que hay que hacer es limpiar nuestra mente.
Y para limpiar nuestra mente os doy las siguientes sugerencias:
– A veces podemos preguntar el por qué, pero no en todas las preguntas encontraremos la respuesta. Aunque creo que Siempre la hay…, el silencio y la falta de atención y consideración, puede ser una de ellas. Pero sigo pensando que éste debería de ser el primer paso, manifestar, expresar y comunicar.
– Reflexionar, de quién viene la presunta ofensa y qué poder le estamos dando para que influya en nuestra actitud y bienestar.
– Ponernos en tercera persona…, intentar ponernos en su lugar, analizando su comportamiento, sus acciones, sus problemas, enfermedades y sus circunstancias. Saber desde qué estado está hablando. Y el verdadero motivo de su presunta «ofensa»……, a lo mejor más que ofender…, se está retratando, o sus manifestaciones no son directas a nuestra persona, o lo que expresa no es el fondo y se queda en la forma…, son muchos interrogantes antes que nosotros diéramos el veredicto de juzgar, etiquetar y criticar.
¿Por lo cual para qué ensuciar nuestra mente? ¿Y si llegara a ser un reflejo del espejo de nuestro ego? ¿Somos tan íntegros que nos podemos permitir estar encima del bien y del mal?
– No te tomes Nada Personal. Lo que hacen o dicen los demás, lo hacen desde su centro, desde su percepción. No desde tu sentir, no conocen tu Vivir. Qué sabe nadie lo que me gusta o no me gusta de este mundo, que sabe nadie de nadie……
– Acepta lo que puedas suponer o te puedan decir como una herramienta para reflexionar, si verdaderamente lo merece, y no como un agravio que te quiere aplastar.
– Recuerda que venimos a aprender y cuando antes puedas Reconocer, antes te librarás de sufrir y padecer.

• Tercer acto: «Da siempre todo de ti mismo»

da siempre todo de ti mismo

Para tener una Conciencia tranquila y una mente limpia tenemos que intentar dar y hacer todo lo que este en nuestra mano para estar en Paz con nosotros mismos.
Nunca es suficiente y nada está perdido.
Pero con la intención a veces no basta…, tenemos que quemar todas nuestras naves para llegar a puerto sanos y salvos.
Este es siempre mi lema para poder dormir todas las noches sereno y tranquilo. Haciendo un acto de contrición que me ayude a seguir avanzando, reconociendo mis debilidades, mis errores y mis temores. Aceptando que me queda mucho por aprender y saber que después de mi muerte en el sueño, mañana Dios mediante puedo Renacer.
Con mis palabras no quiero ser artífice de nada ni de nadie, solo te plasmo mi sentir por si de algo te puede servir.

La Vida en sí, no es fácil, y nadie dijo que lo fuera…, pero creo que aquí se viene a aprender y a intentar ser mejores todos los días.
Y ese es el quid de la cuestión, la esencia de nuestra existencia.

¿Sino das lo mejor de ti…, qué es lo que das y estás ofreciendo?
¿Si nos damos a medias…, qué podemos conseguir o lograr?
Ya sé, estarás pensando que después de lo vivido y sufrido estás cansado de tanta mentira, deslealtad, deshonestidad y de una sociedad vacía de Valores y que hay que dar lo justo y más bien poco para poder sobrevivir.
Y ahí está el error…, ¿Vivimos o subsistimos?, de todas formas, con nuestra actitud ya lo estamos haciendo……

Si siempre das lo mejor de ti…, no habrá nada ni nadie que te pueda juzgar, y si aun así alguien intentara manchar tu identidad, será porque no conoce tu camino ni tu forma de caminar.
La satisfacción de haberlo entregado todo y haber cumplido contigo mismo, no te hará rico, ni a todo el mundo gustarás, pero te acercarás más a tu Verdad. Solo viniste y solo te irás…, el triunfo está en tu integridad y que lo diste Todo para aprender a Amar.